A
las chorradas dichas por los distintos cabecillas (de cartel, de agrupación, de
grupo municipal) sin que se conozca si la cola de la lista mejora la cabeza de
cartel, las declaraciones del número uno coruñés (en el sentido de que “los
planes de C´s para Galicia los desvelarían después de las elecciones”) son,
cuanto menos, impactantes, a no ser que los titulares periodísticos, por machacar
no recogieran fielmente la intención, lo que quiso decir; lo cual no sería de
extrañar si no fuera porque, desconociendo si en las distancias cortas y en
directo dicho candidato gana, en la tele canta mucho su falta de desenvoltura y
argumentos. Aunque lo que hoy enmudece, mañana puede deslumbrar…; público,
tele, los medios en general, imponen mucho y no hay más que recordar a
Landelino Lavilla antes y después de pasar por una escuela de oratoria y
comunicación.
La
cosa podría tener una lectura amable y es la de que “bastante hacen con poner
el careto para que el partido pueda presentar papeletas y campaña en todas las
circunscripciones”, por lo que el hombre pasaría de temerario a héroe en un
plis-plas. Pero no es así; algún@s cabecillas lo son tras haber librado sus
batallas para ocupar sillón y mando en plaza sin medir si eran la mejor opción para
cargo público.
Por
lo tanto, modestamente a Albert Rivera le diría que no se deje cegar por el
ansia de expandir el partido para que tenga presencia en todas partes a costa
de transigir con que las tribus sean capitaneadas por cualquiera, porque la
táctica se volverá en su contra: a ver lo que levanta en votos en Galicia. Ya tuvo que recurrir, igual que UPyD, a
expulsiones y disoluciones para ir despejando el maizal y visto lo visto,
tendrá que acabar recurriendo a una selección de personal como si de dirigir
una empresa se tratase dado que no tiene
ni la estructura que tenía UPyD, que a pesar de la desbandada aún puede rehacer
los cimientos allí dónde los tuvieron.
No
debe extrañar, no, que no pusiese un pie en Galicia ni para arropar a la
excepción aún cuando ha de contribuir a cambiar este país. Vencedor en las
urnas no debería serlo quien hasta el último momento ha pensado en legislar a
favor “de los suyos”, como siempre: la exención del IRPF propuesta por el PP a
quien trabaje superando los 65 años sólo favorece a esa clase media acomodada,
médicos, abogados, profesores, asesores, … gestores,… Es presumible que a
albañiles, mineros, camareros reventados
de estar de pie, etc.. no les interese lo más mínimo trabajar hasta caerles la
potra al suelo.
Tampoco
debería serlo quien teniendo muchos puertagiradores en sus filas tiene el morro
de hablar de decencia habiendo hecho campaña al lado del primer indecente de la
democracia, está por conocer la suya misma y aún podría tener que sumar la de
la última noticia, referida al tax-lease español que, además de hacer pensar
que Bruselas y la Comisión han dejado de ser puntal de la disciplina y fedatarias
del máximo rigor y legalidad desde que
pusieron los españoles un pie en las instituciones comunitarias, llevará a
investigar primero si el comisario de la competencia Almunia cedió a la presión
de los lobbies a título (enriquecimiento) personal o si lo hizo como miembro destacado del PSOE
anteponiendo los intereses de partido para torpedear al partido en el gobierno
español (PP), sin importarle el perjuicio a navieras e inversores ¡¡¡ni el
porvenir de los trabajadores afectados y sus familias!!!
Ya
puede presumir el PSOE y estar contento Pedro Sánchez. Porque la tercera
hipótesis, la de que Almunia incurriera en error, con la pléyade de asesores,
funcionarios, tecnócratas,… no se la cree ni Dios. Ahora, gobierne quien vaya
a gobernar, ya puede la Abogacía del
Estado ponerse en marcha e interponer ante quien corresponda las reclamaciones
pertinentes por el lucro cesante de los inversores, por el de las empresas que
no pudieron construir los barcos, por los trabajadores que perdieron sus
puestos de trabajo derivado de dicha “errada decisión”; montante tan importante
como al que ascendió y nos costó el rescate bancario.
Así
queeee, Pedrito… Que gobierne el mejor pero si puede ser, ni PP ni PSOE.
Artículo publicado en Diario de Ferrol el 20 de diciembre de 2015.
