lunes, 27 de octubre de 2014

FERROL É MOITO

El pasado 30 de septiembre Pía se acercó al Concello a interesarse por la tramitación de la tarjeta de “Autorización de Aparcamiento de Minusválidos” para la que tres meses atrás había depositado la documentación pertinente. “No puede ser, lo llevamos al día”, exclamó sorprendida la funcionaria que la atendió y que por no ser la responsable del tema, no encontraba sobre la mesa lo que sin embargo sí le aparecía como tramitado y concedido en el ordenador. “Vuelva usted mañana”. No lo dijo pero a los efectos prácticos, como si lo dijera, si bien la informó de que tendría que ser la minusválida en cuestión quien tendría que recoger personalmente dicha tarjeta. “Pero espere a que la llamen por teléfono”. OK.

Veinte días después, no habiendo recibido telefonazo alguno, Pía llama al departamento correspondiente para interesarse nuevamente por la cuestión. “Ay... sí, sí..., disculpe; se me pasó. Puede venir a recogerla cuando quiera”. Y como un despiste lo tiene cualquiera, Pía se guardó el subfusil y la mala leche y a los casi cuatro meses después de depositar los papeles en registro, habiendo sido aprobada la resolución y firmada la tarjeta por el señor Alcalde en el mes de Junio, arrancó de la cama a la pobre minusválida para que fuese en persona a recoger la dichosa tarjeta tal como parece ser preceptivo, con 89 años, fracturada por doquier en virtud de atropello y artrósica perdida por lo que levantarse por las mañanas le supone morirse un poco más. Y bien, ¿no cabe preguntarse qué objeto tiene que tenga que ser la propia impedida quien tenga que desplazarse a la oficina, después de haber pasado todos los trámites periciales, certificados médicos del Sergas, exámenes de los facultativos de la Xunta, médico, psicólogo y trabajadora social? Una vez llegada al Concello la vio, si la vio, el guardia de la puerta y la administrativa que se la entregó. ¿Entón? Inexpliqueibol.

Igual que lo que sucede con las entradas del Teatro Jofre compradas on line. Si la venta de entradas es a través de servinova.com, de la antigua Caixa Galicia, hoy Abanca, una vez finalizado el proceso de compra se imprime el documento y éste es a todos los efectos la entrada con la que se accede al recinto sin más pues en él consta nombre, espectáculo, fecha, hora, precio, fila y asiento, además de un código de barras. Igual que los billetes de avión o de Alsa comprados a través de internet. Bien; pero si las entradas están a la venta a través de la web del Concello y a pesar de imprimir una factura en toda regla también con nombre, espectáculo, fecha, hora, precio, fila  y asiento, ¡esta solo le servirá para ponerse a la cola, papar frío y recoger a la antigua usanza la entrada comprada! ¿Razón? ¡Chi lo sa!

Ferrol é moito. Ya lo hizo tristemente famoso el no menos famoso allende el Padornelo departamento de Urbanismo, capaz de haber cabreado por igual a ciudadanos en general, constructores, inversionistas y emprendedores. ¡Meses! para dar una vulgar licencia a un pequeño negocio de peluquería que reabría donde  ya había habido otro negocio similar y únicamente requería renovar pintura por aquello de adecuarse al estilo actual y mejorar la fachada ampliando la ventana además de proporcionar el acceso libre de obstáculos. Los marearon hasta la extenuación y a puntito estuvieron de tirar la toalla e irse, claro, como no, a Narón.

El alcalde dice, no sin razón, que el resurgir de Ferrol es cosa de todos nós sin obviar que al Concello le compete una elevada participación y por ello prometió agilizar los trámites administrativos en su legislatura. Los ferrolanos somos como somos, o demo, ya, pero el Concello, políticos y funcionarios, tiene obligación de ser motor de algunos cambios y funcionar con paso axeitado lo cual no está sucediendo, soportando los ciudadanos, los grandes damnificados, el hecho de remar en distinta dirección.

Cuando Ferrol alcanzaba los cien mil habitantes, en el Concello había un centenar de funcionarios; hoy, con múltiples servicios subcontratados, ojo, y habiendo mermado la población en veinte mil habitantes, hay más de cuatrocientos servidores públicos. ¿Quién habla de atasco y dice que hace falta más personal? Más bien parece que por un lado hay falta de organizaçao y por el otro, políticos acoquinados. Viene de lejos.

Este artículo fué publicado en Diario de Ferrol el 27 de octubre de 2014

UN PAÍS DE CHIRIGOTA.

Qué sería de España si faltase nuestra capacidad de hacer de la tragedia, fiestas. Estando como estamos, recibiendo bofetadas de todos los flancos, el desgraciado contagio de Teresa aún dá para unos choteos. Las redes sociales no dan abasto: "No os pongáis nerviosos; lo del ébola lo está gestionando el partido que gestionó el Prestige, Yak-42, Metro Valencia, descarrilamiento del Alvia en Angrois, el Madrid Arena,..." Para el PP "los culpables son, por el mismo orden, el capitán, el piloto, el conductor, el maquinista (de la seguridad del Alvia es culpable el maquinista; tiene mucha guasa), los ciudadanos botelloneros,..". "En Bankia, el Juez; en la Gürtel, otro Juez; de la Infanta, el Juez y del contagio de Teresa, ella por idiota y jugarse la vida por un sueldo congelado, poner un traje inadecuado tras una burda explicación y seguir un protocolo deficiente". En un whatsapp leo "Protocolo del ébola activado en España" y en la imagen que lo acompaña se ven dos personas con chubasquero con sendas bolsas plásticas de supermercado cubriendo la cabeza.

Lo malo de esta España nuestra es que entre la coña y el paso del tiempo, se diluyen las afrentas y el populus, votante, no las castiga como debiera. Lo bueno, es que nos permite rebajar ira y no volvernos un ventilador de hostias (en su significado 3. de la RAE) contra los votados, que aparentan merecerlas todas juntas y del mismo lado. Que una chica sin posibles, habiendo utilizado a la desesperada una tarjeta de crédito encontrada para comprar comida y pañales para su bebé, haya sido condenada con prisión por 500€ dispuestos mientras Inspectores de Hacienda, Ministros de Economía, Secretario de Estado de Hacienda, Director General de Tributos y otros beneficiarios de las tarjetas negras de Bankia aleguen que ignoraban que debían declarar como ingresos lo dispuesto con esas tarjetas, es como para volverse un ventilador de lo dicho. Y el Juez, después de las preferentes, clientes sin conocimientos y ancianos estafados, aún está estudiando si es legal o no. Como leí en un tweet por ahí acerca de la inhabilitación del Juez Elpidio Silva: "no sé si actuó o no con arreglo a Derecho pero con arreglo al sentido común, desde luego que sí".

¡Y qué decir del regalazo de Zapatero a Florentino Pérez (ACS, presidente del Real Madrid) y los 1.350 Mlls€ que finalmente le pagaremos sacándolo del sueldo el populacho, los que no robamos y declaramos a Hacienda hasta el número de zapatos, por renunciar a la concesión y no seguir con la prospección gasista que tantos seísmos ha provocado frente a las costas de Castellón! El proyecto Castor obtuvo el VºBº del Instituto Geológico Minero de España pese a las múltiples advertencias del Observatorio del Ebro alertando de la actividad sísmica que generaría semejante proyecto. Ahora, esa indemnización pactada por el genial ZP y su gobierno de starlettes se repercutirá en nuestros recibos del gas durante los próximos 30 años, para que a su vez Floro devuelva a los inversionistas la financiación prestada para tal proyecto, cuando aún no hemos terminado de pagar la decisión de Felipe González de compensar a las eléctricas por la moratoria nuclear. ¡Cómo no iban a acabar sentados elegidos prebostes socialistas en estos Consejos de Administración! "Golfos; no son socialistas. Son unos golfos", me insistía mi recordado padre hace ya 25 años. Y Méndez, el relojes, la hasta hace nada mamporrera Susana (aunque ya paró de dejar en evidencia al mandado como muñeco de ventrílocuo) y el asturiano vienen ahora a poner cara de recién desayunados. Ya. ¿Y Guerra no dirá algo de su minero de pro después de hacerle la puñeta a Pilar Miró, quien solo tenía vaqueros y camisetas, por los cuatro trajes que compró por razón del cargo?


A mayor contundencia verbal, mayor cinismo y miseria personal; los partidos mayoritarios van a la par y no cambiarán en generaciones. Por el contrario, de Pablo Iglesias se espera que impida "que cosas mal hechas por el Gobierno acabemos pagándolas los ciudadanos" y que su paso por las instituciones comunitarias sirva para "impedir que jamás pueda usarse un bono del BEI para financiar proyectos a mayor gloria de empresarios cercanos al poder", como ya han hecho varias veces PSOE y PP, haciendo de España el país de chirigota que, dramas aparte, reflejan los tweets.

Artículo publicado en Diario de Ferrol el  13 de octubre de 2014.

PENA DE PAÍS

Ha fallecido Graciliano Barreiros, doctor ingeniero industrial y consejero delegado de Barreiros Diesel, último hermano vivo del llamado O Henry Ford galego. Apuesto a que los jóvenes gallegos, ni los universitarios, saben quién fué el así apodado. No es culpa suya; mientras las administraciones utilizaron nombres de bienhechores, políticos y generales para plazas y calles, las asociaciones culturales hicieron lo propio para mantener vivo el recuerdo de los Castelao, Curros Enriquez, poetas, pintores, escritores,.. La Iglesia se encarga de recordar santos y arzobispos en calles y colegios y los medios de comunicación, de contribuir a construir ídolos con pies de barro, desde Maradonas hasta el último vilipendiado, Iker Casillas. ¡Qué sería de Beckham si no fuera por la parafernalia mediática que le rodea!

Pero que yo sepa nadie se ocupa de la llamada "cultura industrial", con el apoyo institucional necesario para alcanzar la "proyección populista" que debiera tener para que penetre en el tálamo con el mismo interés que nos meten casi diariamente futbol, salvo importantes y magistrales esfuerzos individuales tales como, y sin salir de Ferrol, los del escritor e historiador Juan José Burgoa y su obra Ferrol y su comarca. El patrimonio industrial” o la igualmente importante labor del también ferrolano profesor e ingeniero industrial Manuel Lara Coira a través de su obra y la Asociación Galega do Patrimonio Industrial, BUXA. Por consiguiente, tampoco se desarrolla una labor de divulgación y de hacer de personas como O Henry Ford galego unos modelos a imitar por adolescentes y jóvenes, muchos de los cuales solo anhelan correr tras un balón y forrarse por ello o como desgraciadamente hasta hace poco, poner ladrillos mal puestos.

Apuesto a que pocos jóvenes saben que fué un español quien inventó la fregona y se forró con la patente. Igual fortuna corrió otro español, quien ideó poner un palito al caramelo. Hay muchísmos ejemplos de que desde trabajos humildes pero dándole al coco, se ha llegado muy lejos: Amancio Ortega-Inditex, Luis Somoza-Azkar o este mismo ejemplo que traigo a colación: Eduardo Barreiros.

Mientras por ahí adelante y en especial en latinoamérica, los gallegos han causado asombro, con desarrollos personales y colectivos impresionantes, aquí se olvidan personas de la talla de Eduardo Barreiros, O Henry Ford galego, un empresario como hubo pocos, nacido en Gundiás, Ourense, representativo de los años del desarrollo, capaz de leventar un complejo industrial empresarial que contribuyó decisivamente junto a sus hermanos Valeriano, Celso y Graciliano a la motorización de España a pesar de las hostilidades de sectores tan influentes como el INI, endulzadas con sucesivas medallas al Mérito Civil y otras; a pesar de las zancadillas que le propinó el ferrolano Marqués de Suances, a la sazón presidente del INI (la SEPI de hoy, vaya por Dios, siempre llena de figuras) hasta acabar con él, no teniendo más remedio que terminar en las fauces de la multinacional americana Chrysler, que si bien en 1.963 y tras una de las mayores inversiones norteamericanas en España le lanzó al protagonismo internacional, en sucesivas ampliaciones de capital esta fué fagocitando la empresa por él creada.

En la película (http://youtu.be/jNr5oNfstKo) se omite (la censura sibilina está presente en todas partes) la época del declive, de cómo perdió la mayoría en la empresa y le hicieron firmar un veto (saben mucho de vetos en el INI, hoy SEPI): que en 10 años no podría emprender nada en automoción. De cómo en esos años emprendió florecientes negocios ganaderos en Ciudad Real, hasta que lo fichó Fidel Castro y ya en Cuba volvió a lo suyo montando una fábrica de motores, camiones, autobuses... Se puede obtener amplísima información a través de la www.fundacionbarreiros.com. Preparando la expansión del negocio a Angola, murió en La Habana en 1.992, siendo enterrado con todos los honores.


Ya en aquel entonces los propios norteamericanos, muy extrañados, opinaban de España que era un país muy raro y que en vez de apoyar a sus emprendedores, acababa con ellos. Y en esas continuamos, con vetos, felizmente expirados, por un lado y ministros de un Estado aconfesional como es constitucionalmente España imponiendo Medallas de Oro al Mérito Policial a la Virgen del Amor, por otro. ¡Pena de país!

Artículo publicado en Diario de Ferrol el 29 de septiembre de 2014